20 de enero de 2020

Documento Base de FapaRioja para el curso 2019-2020 ( III )

Tercera parte del  documento base para este curso 2019-2020, con los proyectos en los que queremos trabajar y las necesidades que creemos deberían ser cubiertas para la mejora de la educación en La Rioja.

A lo largo de estas semanas iremos publicando  en este blog, todos nuestros planteamientos  desarrollados en ese documento, para mostrar cual es nuestra línea de trabajo, un ideario basado en el aprendizaje y el desarrollo de nuestros niños y niñas.


INNOVACIÓN

Desde FapaRioja creemos que el sistema educativo necesita ser repensado. La escuela que tuvimos nosotros ya no sirve. Todo: currículum, evaluación tiempo de la escuela, organización de las aulas, función del profesorado, objetivo final de la educación, etc.
 Nos encontramos ante un mundo que en las últimas décadas ha cambiado, a unos niveles que no podíamos imaginar, y, sin embargo, la escuela no acompaña al mismo ritmo; seguimos en paradigmas que no son acordes ni a los tiempos, ni a las necesidades de nuestro alumnado.

Como sabemos que el sistema educativo es un gigante con una inercia muy poderosa, su orientación hoy por hoy es objeto de numerosos debates con pocas conclusiones claras, somos partidarios de que se permita y se fomenten los intentos por parte los propios centros educativos para que se arriesguen a aventurarse en esos cambios educativos profundos, tan necesarios. En ese sentido, alabamos la apuesta que han hecho ya dos centros en nuestra comunidad (Caballero de la Rosa-Comunidades de Aprendizaje y Duquesa de la Victoria-Amara Berri).

Creemos que una transformación de este calado se ha de abordar teniendo en cuenta los centros escolares como el centro de dicha transformación; consideramos que con medidas verticales es muy difícil generar el cambio necesario. O propiciamos el contagio de proyectos educativos ilusionantes, innovadores y verdaderamente inclusivos, o en nuestra opinión es muy difícil luchar contra la inercia

Otro de los aspectos que queremos mencionar es el que se refiere a los cambios de etapas, ya que en demasiadas ocasiones este paso es un abismo para muchos estudiantes. En este sentido, cabe resaltar el que se refiere al paso de Infantil a Primaria. Un sistema tan centrado, y dependiente, de la lectura y la escritura debiera abordar adecuadamente todo el proceso de lectoescritura; sistematizando, dándole una progresión adecuada, y personalizándolo. Ya que determina y condiciona, desde muy temprana edad, la vida escolar de muchos niños y niñas. Lo mismo ocurre con algunos otros procesos, por ejemplo, los matemáticos, que tienden a la abstracción en etapas en las que el alumnado no está preparado para ello.

Quizás, somos tendentes a la sensación de más cantidad que de calidad; de más superficialidad que de profundización de los aprendizajes.

Solicitamos a la Consejería de Educación que informe y favorezca proyectos educativos innovadores en los colegios riojanos.
Actuaciones para facilitar el traslado de profesores vinculados a proyectos educativos de centro, ese es actualmente el mayor obstáculo que hay, para intentar cambios profundos en los centros.
No crear una falsa innovación tecnológica que no este bien fundamentada y que no tenga una clara finalidad.


NUEVOS MARCOS EDUCATIVOS

Extraescolares

Hay asuntos que actualmente se consideran extraescolares y que deberían empezar a ser considerados necesidades a solventar por la educación pública. El mejor ejemplo de ello es el servicio de acogida matinal. También felicitamos a la consejería por refuerzos educativos como el PROA y el Explora que, aunque son en horario extraescolar suponen una ayuda a los estudiantes.

Solicitamos que la actividad de servicio de recogida matinal se integre dentro de la gestión de la consejería.


Educación sexual

La educación afectivo-sexual debe entrar en los colegios adaptada a las distintas edades y situaciones. Debe dejar de ser un tabú y tratarse con la naturalidad que requiere. Sabemos que es un cambio de paradigma importante, pero se puede abordar en principio desde organizaciones externas hasta que lo normalicemos como un contenido más impartido por profesorado público perfectamente formados. Y desde luego debe ser tratado también con las familias.
Creemos que hay que desarrollar un programa formativo de educación afectivo-sexual que se introduzca puntualmente en el horario lectivo.


Necesitamos que la Consejería solucione el problema de enfrentamientos y denuncias personales contra profesores y profesoras, equipos directivos o ampas, siendo ella la que gestione esta formación.