30 de mayo de 2018

Comunicado de la Federación de APAS


COMUNICADO DE FEDERACIÓN DE AMPAS ANTE LA IMPLANTACIÓN DE LAS RELIGIONES NO CATÓLICAS DENTRO DEL SISTEMA EDUCATIVO RIOJANO


Desde la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de La Rioja venimos reclamando desde hace muchos años la eliminación de la asignatura de Religión del sistema educativo riojano y avanzar hacia un modelo educativo laico. Esto no significa que en la escuela pública no se deba tratar el hecho religioso como un aspecto más de la existencia humana en asignaturas como Historia, Arte o Filosofía. Pero la religión, cualquiera de ellas, como explicación dogmática de la realidad, debe estar fuera del currículum escolar en un país del siglo XXI.

Conscientes de que la ley española fomenta, permite y brinda la posibilidad de que se imparta la asignatura de Religión en cuatro confesiones: católica, islámica, evangelista y judía, queremos expresar nuestro malestar en cuanto a la manera elegida para hacerlo por parte de la Consejería de Educación dirigida por D. Alberto Galiana.

Estamos completamente en desacuerdo con el nombramiento previo de centros designados para impartir la religión islámica o evangélica y la imposibilidad de cursarse en otros, aunque sea demandada por parte del alumnado. Esta medida atenta contra el derecho de libertad de elección de educación religiosa que la propia ley refleja y defiende. Opinamos que, sobre todo, tiene la intención de segregar y marcar a determinados centros con el sambenito de ‘Centros para Musulmanes’ o ‘Centros para Evangelistas’. En este sentido, apelamos a la postura defendida conjuntamente por las AMPAS de los colegios públicos Caballero de la Rosa, Madre de Dios y el IES Comercio y apoyamos las protestas del colegio Quintiliano de Calahorra.

Exigimos a la Consejería de Educación, y a su titular D. Alberto Galiana, que rectifique el procedimiento de implantación de las religiones no católicas y que éste se realice de una manera general. Es decir, que se imparta en los centros donde los alumnos lo soliciten en régimen de igualdad, tal y como actualmente se imparte la asignatura de Religión Católica.  No hacerlo así, es una medida discriminatoria que roza la ilegalidad.

Por otra parte, animamos a todas las familias de la escuela pública a que el próximo curso no matriculen a sus hijos e hijas en la asignatura de Religión (cualquiera de ellas: católica, islámica o evangélica). Como ciudadanos debemos dar ejemplo y, si creemos en una educación sin dogmas, podemos apartar las religiones de la educación fácilmente, pese a los reiterados esfuerzos que las organizaciones religiosas o la Consejería de Educación realizan para mantenerlas dentro de la escuela pública.