25 de abril de 2016

Subvenciones a APAS (Consejería de Educación)

Subvenciones a Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de centros docentes no universitarios, para el desarrollo de actividades formativas

Beneficiarios
Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de centros docentes no universitarios de la Comunidad Autónoma de La Rioja, legalmente constituidas e inscritas en el correspondiente registro.
Máximo de actividades subvencionables
Cada Asociación podrá solicitar subvención para un máximo de tres actividades. En caso de solicitar subvención para más de tres actividades únicamente se tendrán en cuenta las tres primeras.
Actividades subvencionables
Aquellas encaminadas a la formación de padres/madres en la educación de sus hijos, o dirigidas a los alumnos, que se lleven a cabo en el período comprendido entre el 1 de septiembre de 2015 y el 15 de julio de 2016, ambas fechas incluidas
Dichas actividades estarán relacionadas con las finalidades a las que se refiere el artículo 5 del Real Decreto 1533/1986, de 11 de julio, por el que se regulan las asociaciones de padres de alumnos, o con la realización de viajes o estancias de carácter educativo.
No se valorarán ni obtendrán subvención:
  • Actividades que ya estén desarrolladas en Programas Institucionales promovidos por Organismos Oficiales.
  • Actividades lúdicas de cualquier naturaleza.
  • Cualquier tipo de actividad deportiva.
  • Organización de fiestas, comidas o banquetes.
  • Actividades incluidas dentro de la Programación General Anual de los centros o que supongan el establecimiento de clases complementarias o actividades directamente relacionadas con los currículos escolares que se impartan en el centro educativo.
  • Cualquier gasto de inversión en infraestructuras o equipamiento.
  • Adquisición de materiales o fondos bibliográficos.
  • Gastos originados por desplazamientos y locomoción que no puedan justificarse mediante facturas de terceros.
  • Gastos en orlas de fin de curso o cualquier tipo de obsequios, homenajes, despedidas de padres, alumnos, profesores, trofeos y premios.
  • Gastos corrientes de funcionamiento no vinculados directamente a las actividades para las que se solicita subvención.
  • Gastos bancarios o financieros o para el pago de descubiertos bancarios.
  • Gastos de comedor escolar o de cuidado de los alumnos antes o después de las clases, así como los considerados como transporte escolar regular.
  • Gastos de seguros que no estén directamente relacionados con las actividades formativas para las que se solicita subvención.
  • Gastos en servicios de apoyo a la labor de los centros educativos, tales como psicólogos, logopedas, impresión de notas, etc.
  • Realización de cualquier tipo de viajes o estancias con duración superior a un día.
  • Becas y similares.
  • Asistencias a proyecciones de películas.
  • Visitas, entradas, viajes a parques de atracciones y similares.
Más info en: http://www.larioja.org/oficina-electronica/es?web=000&proc=11129

LA ESCUELA SALVAJE: APRENDER EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN

"Internet aporta ahora una gigantesca mezcla cultural de saberes, rumores y creencias de todo tipo, una especie de escuela salvaje que prescinde de la escuela oficial y en la que se están informando y formando las nuevas generaciones." Edgar Morin

Manuel Castells, una de las personas que mejor conoce las características de la era de la información, afirma que "Como sucede con cualquier cambio tecnológico transcendental, los individuos, las empresas y las instituciones que lo experimentan se sienten abrumados por él, debido a que desconocen cuáles serán sus efectos."
Godzilla. Foto by Tom Simpson 
https://www.flickr.com/photos/randar/17622123675

Internet ha entrado en el mundo de la educación como una especie de Godzilla, que amenaza con arrasarlo todo. Para algunos, Internet (y todo lo que conlleva) se concibe como una especie de monstruo mutante que amenaza con acabar con todo lo establecido y que les pone en grave peligro.

Ante el miedo que les provoca, muchos son los que pretenden seguir enseñando como siempre, como si nada hubiera cambiado. Pero estas son personas que viven en un mundo que no comprenden. No podemos seguir educando a nuestros niños y jóvenes como lo hacíamos 50 años atrás. El mundo ha cambiado, por tanto, la educación también debe cambiar.
Durante mucho tiempo hemos llamado educación informal a todo aquello que enseña contenidos, valores, hábitos y destrezas fuera de las instituciones creadas para ello. Actualmente creo que deberíamos empezar a denominarla educación salvaje, ya que la información es tanta y se puede acceder a ella con tanta facilidad que es casi imposible dominarla ni controlarla, lo que puede provocar una sensación de estar sumidos en el caos.

Una de las características más significativas de Internet es que es libre e incontrolable. La red se puede vigilar pero no se puede controlar. Por eso, la incorporación de Internet en la escuela convierte al docente en una especie de jardinero, que debe procurar a sus alumnos las mejores condiciones para que estos se desarrollen, procurando en todo momento regar los conocimientos que deben adquirir y dotándolos de las herramientas necesarias para discernir entre las informaciones válidas y aquellas que no lo son. Así cada alumno y cada alumna llegará a ser un hermoso y único jardín.

Aunque con la aparición de la radio y de la televisión pareció que se iba a producir un cambio radical, se puede afirmar que nunca antes la educación formal, la institución escolar en concreto, ha tenido que enfrentarse con algo que tuviera un impacto tan grande en sus fundamentos y en su estructura. Luchar contra todo lo que conlleva la aparición de Internet es inútil, supone un gasto de energía baldío. Hay que aceptar el nuevo escenario y asimilarlo como algo habitual en nuestras vidas para sacar provecho de lo que nos aporta y aprovechar sus ventajas.

Internet ya está presente en casi todas las cosas (automóviles, televisores, teléfonos, neveras...) y forma parte de la vida cotidiana de los niños y jóvenes a través de 
redes sociales, chats, juegos... Por ello, nuestros alumnos asisten atónitos a que una parte tan importante de su identidad como personas quede fuera de la institución escolar y no entienden a una institución a la que perciben como anacrónica y, tristemente, en ocasiones inútil. Como consecuencia de esto, quedan a merced de esa "escuela salvaje" que les aporta una inmensa cantidad de información no siempre válida ni adecuada sin disponer de las herramientas que les permitan validar o refutar la información que reciben. Y eso es algo que como educadores no podemos permitir que suceda.

Información de El Blog de Salvaroj