18 de noviembre de 2016

La reválida de la ESO será voluntaria y la de Bachillerato sólo examinará de las asignaturas de 2º curso


Según el Proyecto de Real Decreto-Ley de Medidas Urgentes para la Ampliación del Calendario de Implantación de la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa, la evaluación de la ESO (para alumnos de 15 y 16 años) no sólo no tendrá consecuencias académicas, sino que tendrá "carácter muestral", es decir, se realizará sólo en algunos centros que elijan las comunidades autónomas. La reválida de 4º de la ESO será voluntaria y la de Bachillerato sólo examinará de las asignaturas de 2º, en vez de las de 1º y de 2º. 

Ya no será censal, ni tendrá efectos académicos, por lo que se convierte en una prueba más de diagnóstico, como las que se han realizado otros años en Primaria. Por decirlo en palabras del decreto, "su superación no constituirá para ningún alumno un requisito para la obtención del título oficial de ESO". 

Los alumnos que obtengan un título de Formación Profesional Básica "podrán obtener el título de la ESO" sin tener que pasar, como se preveía antes, por la reválida de la ESO. Eso sí, los docentes tienen que considerar que "han alcanzado los objetivos de la ESO y adquirido las competencias correspondientes".

Según el proyecto de real decreto ley, el número de asignaturas se reduce. Los alumnos de 4º de la ESO ya no tendrán que hacer un examen de siete materias, sino que lo harán de seis: las cuatro troncales Geografía e HistoriaLengua y LiteraturaMatemáticas y Lengua Extranjera, así como dos troncales de opción a elección del alumno.

El borrador, por otro lado, acerca la reválida de 2º de Bachillerato (17 y 18 años) a lo que era la antigua Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Los alumnos sólo se tendrán que examinar de las asignaturas troncales de 2º y no de las troncales de todo el ciclo académico. Ya no tendrán, por tanto, que examinarse de asignaturas de 1º como Filosofía

El Ministerio y los rectores de la CRUE han alcanzado un acuerdo, que aún no ha sido recogido en el decreto, para que, aunque sea obligatorio examinarse de las seis asignaturas, sólo cuenten cuatro de ellas, las cuatro troncales, para entrar en la universidad.

Con esto se mantiene el distrito único porque las otras dos asignaturas servirán para subir nota, pero no la bajarán. Los alumnos tendrán que examinarse de las seis y habrá una nota global de cara al examen de diagnóstico. Pero, para entrar a la universidad, los rectores han logrado arrancarle al Gobierno que la cosa quede como estaba con la PAU: las cuatro troncales generales puntuarán del 0 al 10 y las dos troncales de opción servirán para ponderar del 10 al 14.

La reválida de 2º queda, en la práctica, lo más parecida posible a la Selectividad, pues durante el encuentro se han limado las diferencias más importantes que había entre una y otra prueba. Tal y como han confirmado en Educación, la nota mínima para aprobar será un 4 (en borradores anteriores era un 5), al igual que ocurría con la PAU, y la prueba no tendrá más efectos académicos que servir para entrar en la universidad.


Fuente periodística: El Mundo (http://www.elmundo.es/sociedad/2016/11/18/582ed2ee468aeb053e8b46ad.html)