4 de octubre de 2016

Padres y madres del alumnado se suman a la huelga del 26 de octubre convocada por el Sindicato de Estudiantes

La Federación de Asociaciones de Estudiantes Progresistas y la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA) se han sumado a la convocatoria de huelga promovida por el Sindicato de Estudiantes para el día 26 de octubre en protesta por las nuevas evaluaciones finales de la ESO y Bachillerato, contempladas en la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa. 

Asimismo, el resto de las organizaciones integradas en la Plataforma Estatal por la Escuela Pública apoyarán las movilizaciones previstas para ese día, que se concebirá como una “jornada de lucha contra las reválidas, para exigir su eliminación inmediata y definitiva”.

Además de programar manifestaciones en toda España, la citada plataforma pondrá en marcha un calendario de actuaciones conjuntas contra las evaluaciones implantadas por la llamada ‘Ley Wert’, frente a la que muestra su “rechazo absoluto”. Estas acciones se desarrollarán en un “marco global de lucha” que persigue “la derogación de la LOMCE y del resto de contrarreformas educativas”, así como “la reversión total de los recortes sufridos en los últimos años”, según un comunicado emitido por sus miembros.

La huelga del 26 de octubre ha sido convocada por el Sindicato de Estudiantes en respuesta a lo que considera “la mayor agresión contra la educación pública en décadas: la entrada en vigor de las reválidas franquistas”. Sus responsables denunciaron que, tras cuatro años de “recortes salvajes”, el Gobierno del Partido Popular aprovechó los meses de verano para “aprobar por decreto y a escondidas” la norma por la que se regulan las evaluaciones finales de Educación Secundaria Obligatoria y de Bachillerato.

Para esta organización estudiantil, el objetivo es “expulsar fulminantemente del sistema educativo a cientos de miles de jóvenes de familias humildes”. Y es que, según sus argumentos, las ‘reválidas’ que empezarán a aplicarse este curso “suponen multiplicar la actual selectividad por tres, estableciendo un triple filtro” para el alumnado en cuarto de la ESO, en segundo de Bachillerato y para el acceso a la Universidad. 

“A nadie se le escapa quién estará en mejores condiciones para superar estos exámenes: los estudiantes de familias adineradas, con acceso a clases particulares y academias”, criticó este mismo sindicato, que vaticinó que “los jóvenes de familias trabajadoras, los que sufrimos la degradación de nuestros institutos y los recortes” en la educación pública, y “no tenemos posibilidad de pagarnos profesores particulares ni viajes al extranjero para aprender idiomas, nos veremos expulsados del sistema educativo”.

El paro previsto para el 26 de octubre contará con el respaldo de FAEST y CEAPA, que ha convocado a las familias de los estudiantes a secundar la huelga educativa para intentar paralizar la aplicación de las reválidas establecidas por la LOMCE. El objetivo, según explicaron, es “vaciar” los centros docentes, ya que “un ataque como éste no puede pasar sin recibir una respuesta contundente por parte de la comunidad educativa”.

La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado recordó que lleva “luchando contra la LOMCE desde que se presentaron las líneas maestras que la iban a sustentar y contra los salvajes recortes en educación impuestos por el actual Gobierno en funciones desde que se empezaron a producir”. 

Además, CEAPA ha presentado un recurso ante la Audiencia Nacional contra el Real Decreto que regula las evaluaciones finales en ESO y Bachillerato, pidiendo “su anulación por considerar que se han aprobado vulnerando el marco legal vigente, y solicitando su inmediata suspensión cautelar, porque de otra manera las reválidas seguirán vigentes y, a día de hoy, deberán ser obligatoriamente realizadas por las administraciones educativas”.