12 de mayo de 2015

La enseñanza Secundaria con la LOMCE

La LOMCE arrancó este curso en primero, tercero y quinto de Primaria y en septiembre se generalizará en este nivel educativo y aterrizará en las aulas de primero y tercero de Secundaria y primero de Bachillerato. Lo hará con pocos cambios significativos en cuanto a la distribución horaria, nuevos itinerarios formativos y más posibilidades de elección para los alumnos.

A grandes rasgos esta sería la radiografía del currículo para el curso 2015-2016, que suprime Educación para la Ciudadanía y da opción a elegir entre Religión y Valores Éticos, asignaturas que serán evaluables y computables. Entrando al detalle, en el nuevo decreto del currículo de la ESO en La Rioja, que será publicado este mes de mayo -después le llegará el turno al de Bachillerato- ganan horas de clase Geografía e Historia, Biología, Física y Química e Inglés; además, en primer curso deja a la autonomía de los centros la agrupación de las materias por ámbitos algo que, en palabras del director general de Educación, Alberto Galiana, está pensado para facilitar la transición del alumno de Primaria a Secundaria.

Hemos tratado de ser coherentes con la reforma que introdujimos en Primaria», apuntó. Entonces, la Consejería que dirige Abel Bayo ya potenció la lecto-escritura y el desarrollo de las Matemáticas y el Inglés. Se apostó por las asignaturas instrumentales y troncales y en Secundaria la apuesta continúa. El objetivo es que los alumnos tengan una base «muy sólida» que les permita continuar bien en la FP o bien en el Bachillerato con muchas garantías. «Los queremos hacer más competitivos incluso para poder acceder a la universidad o para hacer la prueba de final de Bachillerato en la que sobre todo se valorarán las asignaturas troncales». 



Por eso, «hemos querido aumentar el número de horas de Lengua, Literatura, Matemáticas, Historia e incluso Filosofía en Bachillerato». Además, considera que es necesario concentrar esfuerzos en asignaturas en las que se ha demostrado que algunos estudiantes no habían adquirido el nivel suficiente y «no podemos admitir que haya alumnos que lleguen a la universidad con problemas de lecto-escritura, con faltas de ortografía graves o con problemas de comprensión lectora. Tenemos que ser realistas, muy apegados al terreno».

En la misma línea de reforzar las asignaturas troncales, la Consejería, en el nuevo currículo de Bachillerato, que al igual que el de Secundaria son todavía borradores, no sólo mantiene como troncal la asignatura de Filosofía que se impartirá en todas las modalidades, sino que, tal como explicaba el propio consejero de Educación, Abel Bayo, gana una hora en primero de este nivel educativo -con la LOE se impartían 3 y ahora serán 4- y además se introduce como específica en cuarto de la ESO. Y todo ello a pesar de que en sus orígenes la ley Wert contemplaba reducir el 75% el tiempo dedicado a esta materia en las aulas de Bachillerato.

Abel Bayo, entonces segundo de a bordo de la Consejería y mano derecha de Gonzalo Capellán, se mostró muy crítico con la formulación que se hacía de esta materia en la LOMCE. Su oposición a la medida le llevó a escribir en las páginas de opinión de este diario una tribuna en la que hablaba de «error manifiesto» y expresaba su deseo de mantener la Filosofía como disciplina en todas las modalidades de Bachillerato porque «supone sentar las bases para alcanzar un ser humano crítico, reflexivo y coherente».


Mikel Bujanda, secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO, parte de una primera gran crítica, el «déficit democrático» a la hora de elaborar el currículo, para adentrarse a renglón seguido en las cuestiones que, en su opinión, levantan más ampollas. Y es que, pese a que desde la Consejería aseguran que se refuerzan las asignaturas troncales, como Matemáticas o Lengua, Bujanda cuestiona este objetivo porque en el nuevo currículo de la ESO desaparecen los talleres de estas dos materias que con la LOE figuraban como optativas. Por ejemplo, en primero de la ESO se impartían cuatro horas de Lengua y otras tantas de Matemáticas y, además, el alumno podía elegir como optativas otras dos horas de taller de cualquiera de estas dos materias. Por tanto, podía llegar a cursar hasta 6 horas de cada una de ellas.

Además, critica la pérdida de carga horaria de Música, Latín, Griego, Francés, Tecnología y Dibujo, algo que, en su opinión, se traduce en «menos calidad de la enseñanza». Entiende que es una educación exclusivamente dirigida al empleo que deja de lado el resto de competencias que también es necesario estimular en niños y en adolescentes. Finalmente, lamenta la falta de optatividad, tanto de apoyo para los alumnos con dificultades como para los alumnos brillantes que quieren completar sus conocimientos.

Por su parte, Clara Álvarez, de ANPE, vierte una crítica general hacia la aplicación que en La Rioja se ha hecho de la LOMCE que, en su opinión, viene a reforzar materias que luego mide el informe PISA y por tanto, persigue obtener buenos resultados. Además, se introducen disciplinas nuevas como actividad emprendedora y empresarial en tercero y cuarto de la ESO, algo «que viene a reforzar la idea de que la Secundaria no trataría tanto de formar de una manera completa, sino una preparación demasiado dirigida hacia el mundo laboral». Al igual que Bujanda, lamenta que se reduzca el horario de otras materias «que también son importantes» como Música, Dibujo y Cultura Clásica.

No entiende que materias como las TIC sean una asignatura cuando es la forma habitual de trabajar. Y respecto a Bachillerato, además de temer la desaparición de la modalidad de Humanidades, considera que el itinerario de Ciencias está «demasiado compacto» y tiene una asignatura obligatoria para todos que es Tecnología Industrial «¿Qué pinta esta asignatura obligatoria para alguien que vaya a estudiar Medicina?».