28 de noviembre de 2016

El polémico examen de acceso a la Universidad queda cerrado sin cambios significativos

Los alumnos de segundo de bachillerato pueden respirar tranquilos. Mientras el Sindicato de Estudiantes salía ayer a la calles para protestar contra las “reválidas de Wert”, el ministro de Educación firmaba con el presidente de la Conferencia de Rectores (CRUE) una nueva prueba de acceso muy similar a la antigua selectividad.

Tras dos huelgas educativas convocadas en menos de un mes, la presión en las calles y en el Congreso ha surtido efecto. Las pruebas de evaluación externa de 4º de E.S.O y 2º de bachillerato han perdido su vinculación académica y, además, la prueba de segundo se compondrá de seis asignaturas. El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, explicó este miércoles que “los alumnos van a hacer una prueba muy parecida a la anterior PAU (Prueba de Acceso a la Universidad)", pero este acuerdo todavía tiene que materializarse en un decreto ley.

Los estudiantes solo se examinarán de las asignaturas de segundo de bachillerato y no de los dos cursos como preveía la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). En función de la modalidad de Bachillerato que hayan estudiado, los alumnos tendrán que examinarse de seis asignaturas troncales. Cuatro de ellas servirán para computar de 0 a 10 y las otras dos servirán para aquellos que necesiten una nota de corte más alta para acceder a unos grados; estas puntuarán entre 10 y 14.

En la anterior selectividad había dos fases: la general, que era obligatoria (se podía obtener un máximo de 10 puntos) y la específica o voluntaria para subir nota hasta los 14 puntos.

Los estudiantes de Formación Profesional (FP) también tendrán que examinarse de las troncales de segundo de Bachillerato, así aparece en el documento del proyecto de ley: “los alumnos que se encuentren en posesión de un título de técnico o de técnico superior de formación profesional, o de técnico de las enseñanzas profesionales de Música o de Danza, podrán obtener el título de Bachiller cursando y superando las materias generales del bloque de asignaturas troncales de modalidad de Bachillerato que el alumno elija”.

La prueba de cuarto de la E.S.O será muestral, es decir, no la van a realizar todos los centros, sino los que elijan las comunidades autónomas, y versará solo de las asignaturas troncales de ese curso, no de todo el proceso académico anterior.




De Vigo tiene previsto reunirse con la Conferencia Sectorial de Educación el próximo lunes 28 para presentarles este nuevo proyecto de ley, ponerse de acuerdo y empezar a hablar sobre la reforma de la LOMCE aprobada en el Congreso la semana pasada. 

Con el examen de segundo de Bachillerato que contempla las asignaturas troncales, el Ministerio se asegura la participación de las universidades junto a las comunidades en su realización y el mantenimiento del distrito único. Es decir, la nota valdrá para todas las universidades españolas.

Aunque todavía no se han reunido los consejeros de Educación, ya hay comunidades que han anunciado el borrador del examen. La Conselleria de Educación de la Comunidad Valenciana ha anunciado hoy que las pruebas de acceso a la Universidad serán "idénticas a las que se han hecho hasta ahora".

El consejero de educación de la Comunidad Valenciana, Vicent Marzà, ha celebrado que “el alumnado por fin sabe cómo debe prepararse durante este curso para acceder a la Universidad”.

"La comunidad educativa está razonablemente satisfecha, aunque puedo entender que alguien no esté de acuerdo", ha argumentado el también rector de la Universidad de Extremadura, quien ha señalado que cree que las comunidades autónomas están "satisfechas" con la decisión tomada. "Se puede hablar de un acuerdo general", ha resaltado el presidente de la CRUE, Segundo Píriz.

Educación se resiste a eliminar la LOMCE y busca una salida con un pacto unánime

El ministro ha expresado de nuevo su voluntad de "reformar" el texto legal pero ha insistido en que la tramitación de la proposición de ley aprobada en el Congreso "dejaría en el limbo a 8,2 millones de estudiantes".

El pasado 15 de noviembre se aprobó con 208 síes, 133 noes y 2 abstenciones el proyecto de ley para paralizar el calendario de exámenes de reválidas y modificar estructuralmente la LOMCE. El Partido Popular (PP) ha tenido que dar marcha atrás a su famosa Ley Wert y buscar una solución unánime con toda la comunidad educativa, difícil tarea que está desempeñando el ministro y que se está debatiendo en la Subcomisión de Educación en el Congreso.

Méndez de Vigo ha reiterado la voluntad del Gobierno de alcanzar un pacto por la educación y se ha mostrado más optimista en cuanto a la posibilidad de lograrlo porque "todos los partidos lo llevaban en su programa electoral". En su opinión, un acuerdo que permitiese garantizar "un sistema educativo de calidad para los próximos quince años sería muy bueno para España".

Fuente periodística: Diario Bez http://www.bez.es/605300019/El-polemico-examen-de-acceso-a-la-Universidad-queda-cerrado-sin-cambios-significativos.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=20&tipo=3&identificador=605300019&id_boletin=463205469&cod_suscriptor=756691273

18 de noviembre de 2016

La reválida de la ESO será voluntaria y la de Bachillerato sólo examinará de las asignaturas de 2º curso


Según el Proyecto de Real Decreto-Ley de Medidas Urgentes para la Ampliación del Calendario de Implantación de la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa, la evaluación de la ESO (para alumnos de 15 y 16 años) no sólo no tendrá consecuencias académicas, sino que tendrá "carácter muestral", es decir, se realizará sólo en algunos centros que elijan las comunidades autónomas. La reválida de 4º de la ESO será voluntaria y la de Bachillerato sólo examinará de las asignaturas de 2º, en vez de las de 1º y de 2º. 

Ya no será censal, ni tendrá efectos académicos, por lo que se convierte en una prueba más de diagnóstico, como las que se han realizado otros años en Primaria. Por decirlo en palabras del decreto, "su superación no constituirá para ningún alumno un requisito para la obtención del título oficial de ESO". 

Los alumnos que obtengan un título de Formación Profesional Básica "podrán obtener el título de la ESO" sin tener que pasar, como se preveía antes, por la reválida de la ESO. Eso sí, los docentes tienen que considerar que "han alcanzado los objetivos de la ESO y adquirido las competencias correspondientes".

Según el proyecto de real decreto ley, el número de asignaturas se reduce. Los alumnos de 4º de la ESO ya no tendrán que hacer un examen de siete materias, sino que lo harán de seis: las cuatro troncales Geografía e HistoriaLengua y LiteraturaMatemáticas y Lengua Extranjera, así como dos troncales de opción a elección del alumno.

El borrador, por otro lado, acerca la reválida de 2º de Bachillerato (17 y 18 años) a lo que era la antigua Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Los alumnos sólo se tendrán que examinar de las asignaturas troncales de 2º y no de las troncales de todo el ciclo académico. Ya no tendrán, por tanto, que examinarse de asignaturas de 1º como Filosofía

El Ministerio y los rectores de la CRUE han alcanzado un acuerdo, que aún no ha sido recogido en el decreto, para que, aunque sea obligatorio examinarse de las seis asignaturas, sólo cuenten cuatro de ellas, las cuatro troncales, para entrar en la universidad.

Con esto se mantiene el distrito único porque las otras dos asignaturas servirán para subir nota, pero no la bajarán. Los alumnos tendrán que examinarse de las seis y habrá una nota global de cara al examen de diagnóstico. Pero, para entrar a la universidad, los rectores han logrado arrancarle al Gobierno que la cosa quede como estaba con la PAU: las cuatro troncales generales puntuarán del 0 al 10 y las dos troncales de opción servirán para ponderar del 10 al 14.

La reválida de 2º queda, en la práctica, lo más parecida posible a la Selectividad, pues durante el encuentro se han limado las diferencias más importantes que había entre una y otra prueba. Tal y como han confirmado en Educación, la nota mínima para aprobar será un 4 (en borradores anteriores era un 5), al igual que ocurría con la PAU, y la prueba no tendrá más efectos académicos que servir para entrar en la universidad.


Fuente periodística: El Mundo (http://www.elmundo.es/sociedad/2016/11/18/582ed2ee468aeb053e8b46ad.html)

16 de noviembre de 2016

La LOMCE se resquebraja a la espera de un nuevo Pacto Educativo

La Ley Orgánica para la mejora de la calidad educativa (LOMCE) se tambalea, tan solo hace cinco meses que se implantaron las últimas medidas de la famosa “Ley Wert” pero el pleno del Congreso ha decidido echar atrás el proceso. Esta decisión afecta principalmente a las nuevas evaluaciones de ESO y Bachillerato, conocidas como reválidas, que no tendrán efectos académicos y servirán como prueba de acceso a la universidad.

Con la negativa del Ejecutivo, el Grupo Parlamentario Socialista ha conseguido colar la paralización del calendario de la LOMCE en el Congreso. Con 208 síes, 133 noes y 2 abstenciones, la tramitación ordinaria de la Propuesta de Ley comenzará con una presentación, un debate y una votación de enmiendas parciales en la Comisión de Educación. El ministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo, ha explicado que “se espera un proceso largo para modificar una Ley Orgánica”.

A su vez, ha anunciado que convocará la Conferencia Sectorial de Educación el próximo 28 de noviembre para suspender los efectos académicos de las reválidas, “como ya teníamos planeado”, añade intentando quitarle importancia a la PL de suspensión que se debatió en el Congreso.

La proposición de ley “es el punto de partida”, según fuentes socialistas, para una reforma que incluye la vuelta a la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad), una oposición a la evaluación de 6º de Primaria y a las reválidas de 4º de la ESO y 2º de Bachillerato, quitar el valor académico a la asignatura de religión, la vuelta del nombramiento de directores a través de los consejos escolares, posibilitar la titulación en la ESO de quienes sigan los programas de Formación Profesional Básica, y que los centros que separan a los alumnos por sexos no se financien con fondos públicos. Todo esto se debatirá en la Subcomisión de Educación que se creará para poner en marcha el proceso.

A pesar de que el Partido Popular se opone a esta reforma, los cambios anunciados por Mariano Rajoy en el debate de investidura no distan mucho de esta propuesta: este curso las reválidas no iban a ser vinculantes para obtener la titulación. Pero la polémica se estaba alimentando tras comenzar el curso 2016/17 con un Gobierno en funciones, sin las pruebas por especificar, un Consejo Escolar incompleto y los alumnos de Formación Profesional en ascuas.

El debate de esta iniciativa fue vetado el pasado mes de octubre por el Gobierno, al considerar que iba a suponer una pérdida de ingresos de casi 615 millones de euros, provenientes de Fondos Europeos. El Ejecutivo alegaba que la paralización de la LOMCE le llevaría a asumir dicha cantidad de las arcas del Estado, en compromiso con lo invertido hasta ahora por las comunidades autónomas para ponerla en marcha. Sandra Moneo Díez del Partido Popular, en su intervención en el debate de ayer criticó a la oposición acusándoles de “querer volver a una ley derogada” y “dejar a miles de familias en la incertidumbre”.


La nueva ley de consenso y el Pacto Educativo

Otra ley educativa fallida. Méndez de Vigo ha cambiado la política poco dialogante de Wert para empezar a debatir y consensuar con todos los actores educativos implicados. “El objetivo es crear un Pacto Nacional por la Educación en España en menos de seis meses”, explica De Vigo, contando con las asociaciones de padres, asociaciones de estudiantes, sindicatos educativos, patronales de la enseñanza, inspectores, presidentes de los consejos escolares autonómicos o CRUE-Universidades Españolas.

Las reuniones comenzaron el pasado 19 de septiembre en las cuales los sindicatos de estudiantes han tenido la oportunidad de presentar sus propuestas así como las asociaciones de padres y profesores.

Fue la semana pasada cuando De Vigo se reunión con PSOE y Ciudadanos para seguir las negociaciones. El titular de Educación no es partidario de derogar la LOMCE si no de crear “algo nuevo”, como ya indicó tras la investidura de Mariano Rajoy. El objetivo, según ha reiterado, es que las medidas que se acuerden duren, al menos, 15 años.

La actitud negociadora de PSOE y Ciudadanos con el Gobierno ha quedado clara tras la intervención de Manuel Cruz Rodríguez (PSOE), que ha ofrecido su ayuda a De Vigo para “solventar el marrón que le ha dejado Wert y trabajar juntos”.

Los retos de Méndez de Vigo

En el ámbito universitario queda también pendiente la reforma anunciada por el exministro Wert que quedó en un cajón. Solo se han aprobado tres decretos que afectan a la educación superior, entre ellos, el conocido como 3+2, que permite reducir un año los grados y aumentar los másteres.

Sobre esta normativa, que ha provocado el rechazo de la comunidad educativa, los rectores de CRUE Universidades Españolas han logrado demorar su aplicación hasta consensuar un listado de títulos intocables con el Ministerio de Educación para que exista cierta homogeneidad en la oferta académica de las universidades españolas. Este pacto se materializará en una orden ministerial próximamente.

Otro de los objetivos de la legislatura en materia educativa tiene que ver con la reducción de la tasa de abandono escolar temprano que se sitúa en casi el 20%. La Unión Europea ha fijado para España bajar al 15% en 2020.

La subida de las tasas universitarias y la diferencia de precios entre comunidades autónomas tras la aprobación en 2012 del decreto de recortes, que permitió subir los precios públicos de los estudios universitarios, es otro de los asuntos a los que el Ejecutivo tiene que hacer frente en esta nueva etapa. También bajar el precio de los másteres para reducir la brecha con el de los grados.

El Gobierno tendrá que impulsar más medidas contra el acoso escolar. Aunque aprobó a principios de 2016 un Plan de Convivencia Escolar, la única iniciativa que ha puesto en marcha desde entonces es el teléfono contra el bullying el pasado 1 de noviembre, del que tendrá que informar de forma periódica. En base a esta nueva herramienta, el Ministerio de Educación podrá actualizar los datos de acoso escolar ya que los últimos son de 2010.

La introducción de cambios en el sistema de gobernanza de las universidades es otro de los temas que han quedado pendientes, tal y como Rajoy admitió en el último discurso de investidura, en el que propuso cambios.

Desde la Transición, España ha pasado por cinco leyes educativas distintas en menos de cuatro décadas: La LOECE en 1980, la LODEen 1985, la LOGSE en 1990, la LOE en 2006, y la LOMCE en 2013. Según las nuevas fechas impuestas por el Ministerio de Educación, en mayo de 2017 asistiríamos a un escenario educativo distinto. Será una tarea dura para De Vigo que todavía tiene que luchar contra huelgas de estudiantes -la próxima convocada para el 24 de noviembre- y la crispación del resto de partidos políticos.

Fuente periodística: Diario BEZ (http://www.bez.es/76635946/LOMCE-resquebraja-espera-nuevo-Pacto-Educativo.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=20&tipo=3&identificador=76635946&id_boletin=226950090&cod_suscriptor=756691273)

9 de noviembre de 2016

Escuela de Padres y Madres de Logroño: empezamos el 14 de noviembre

Si un padre o una madre está interesada en participar
sólo tiene que enviar un email a faparioja@faparioja.org
(si no tenéis internet, llamad al teléfono  941 24 84 80
enviad un whatsapp al 669 41 33 29),
indicando los siguientes datos:
NOMBRE y APELLIDOS
Me apunto a la Escuela de Padres de Secundaria
MÓVIL 
CORREO ELECTRÓNICO

Recordad que es un curso formativo 
GRATUITO y ABIERTO
 a todas las familias
(no sólo las pertenecientes a la APA) hasta completar aforo.
 


3 de noviembre de 2016

Educación y la UR pactan la Evaluación Final de Bachillerato

La Consejería de Educación del Gobierno de La Rioja y la Universidad de La Rioja han acordado las líneas básicas para la organización de la Evaluación Final de Bachillerato del curso 2016-2017.

Representantes de ambas instituciones, encabezados por el consejero de Educación -Abel Bayo- y el rector de la UR -Julio Rubio-, han celebrado varias reuniones en las últimas semanas con el objetivo de establecer la base para organizar las pruebas en los meses de junio y julio de 2017.

De entre ellas, cabe destacar que la Evaluación Final de Bachillerato (EFB) no será obligatoria para obtener el título de Bachiller, pero será necesaria para el acceso y la admisión en la universidad. La EFB se organizará según las diferentes modalidades del Bachillerato.

Se establecerá una Comisión Organizadora de las pruebas de EFB que estará compuesta por miembros nombrados por la Consejería de Educación y por la Universidad de La Rioja. Esta Comisión será la responsable de gestionar el calendario de las pruebas, los tribunales, los tribunales correctores, así como las reclamaciones.

Para cada una de las materias a examinar, se nombrará a un coordinador de materia designado por la Universidad y otro de Bachillerato designado por la Consejería de Educación del Gobierno de La Rioja.

FECHAS Y LUGAR DE REALIZACIÓN 

Los lugares de realización de los exámenes serán los mismos que venían acogiendo hasta ahora las PAU: las sedes habilitadas en la Universidad de la Rioja (edificios Quintiliano y Científico Tecnológico) y en Calahorra (IES Quintiliano).

En cuanto a las fechas de realización de las pruebas de EFB, el periodo previsible es el que se extiende del 5 al 8 de junio de 2017 para la convocatoria ordinaria, y del 4 al 7 de julio para la convocatoria extraordinaria.

Estas previsiones son coherentes con lo consensuado en el sistema común de admisión universitaria que en el ámbito del Grupo G9 de universidades ha firmado la Universidad de La Rioja.

Así mismo, se ha acordado un calendario provisional de nombramientos de coordinadores y comisiones y de los principales hitos de organización de la prueba, incluyendo un plan de comunicación a la comunidad educativa y a la sociedad en general.

La próxima publicación de una Orden Ministerial terminará de regular todos los detalles de la prueba que, en cualquier caso, se prevé compatible con el plan acordado.