21 de enero de 2017

La Plataforma Estatal por la Escuela Pública llama a una huelga general educativa el 9 de marzo

La Plataforma Estatal por la Escuela Pública, integrada por padres, profesores y estudiantes, ha propuesto la convocatoria de una huelga general, desde Infantil hasta la Universidad, en el sector educativo el próximo 9 de marzo, tras el acuerdo del Consejo de Ministros del viernes 13 por el que el Gobierno acudirá al Tribunal Constitucional para "intentar anular" el acuerdo del Congreso de los Diputados por el que se impulsa la paralización de la LOMCE. 

"Sólo puede desprenderse una conclusión, que el Gobierno actual considera que el poder legislativo debe estar supeditado al Ejecutivo y que la soberanía no reside en el pueblo sino que es propiedad exclusiva de dicho Gobierno, obviando deliberadamente lo que se establece en el artículo 1 de la Constitución Española", subraya esta plataforma en un comunicado, que como organización no llama a una la huelga general desde mayo de 2013, hace casi cuatro años.

Asimismo, denuncia que la subcomisión parlamentaria para sentar las bases de cara al Pacto de Estado Social y Político por la Educación aún no ha empezado sus trabajos, y a juicio de esta organización "su objetivo ya ha sido modificado", porque no trabajará para configurar una nueva ley "sino un documento sobre la estrategia 2020, que luego quizás sirva para una nueva ley, o no". 


"Semejante forma de proceder no puede quedar sin respuesta", aseveran estas organizaciones, que consideran que "la lucha debe seguir realizándose" en todos los niveles y por "todos los integrantes de la comunidad educativa" para lograr la derogación de la LOMCE, la reversión de los recortes, el incremento presupuestario para educación, un sistema de becas que garantice la igualdad de oportunidades y la eliminación de las "contrarreformas" universitarias y de las prácticas no remuneradas en Formación Profesional. 

También reclaman la recuperación de las plantillas docentes, la "dignificación" de las condiciones laborales del profesorado, el "freno a la privatización" del sistema educativo o la bajada de ratios de alumnos por aula. "En este escenario, el pacto educativo que dice querer alcanzar el Gobierno no es posible, porque dicho mensaje se demuestra falso de nuevo", apostilla.

La Plataforma Estatal por la Escuela Pública está integrada por la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), el Sindicato de Estudiantes, la Federación de Asociaciones de Estudiantes Progresistas, los Movimientos de Renovación Pedagógica (MPR), FE-CC.OO, FESP UGT, STES Intersindical y CGT. El comunicado lo firma también el Frente de Estudiantes, organización creada en 2016.

12 de diciembre de 2016

Los cambios en la LOMCE entran en vigor hoy con la anulación de las reválidas y la vuelta de la PAU

El real decreto ley que modifica el calendario de aplicación de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) para introducir cambios en las evaluaciones finales, entra en vigor este domingo 11 de diciembre. El Gobierno elimina así los efectos académicos de las pruebas, la de Primaria y ESO pasan a ser muestrales y la de Bachillerato sólo la realizarán quienes quieran acceder la Universidad.

Así lo establece el texto publicado este sábado 10 de diciembre en el Boletín Oficial del Estado, que recoge Europa Press, después de que el Consejo de Ministros lo aprobara un día antes. Con este real decreto-ley, no sólo cambia la disposición final quinta de la LOMCE, relativa al calendario de implantación de la misma, sino que también modifica tres reales decretos -el que regula los currículos de ESO y Bachillerato y los dos de las evaluaciones finales-.

Según indicó el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, esta nueva normativa deberá ser convalidada por el Congreso de los Diputados. En el Parlamento, los grupos políticos podrán solicitar que el texto se tramite como proyecto de Ley para poder introducir cambios en el mismo.

Asimismo, el Ejecutivo señala en la norma que los cambios en las llamadas 'reválidas' permanecerán "hasta la entrada en vigor de la normativa resultante del Pacto de Estado Social y Político por la Educación".

PRINCIPALES CAMBIOS

La evaluación de 6º de Primaria será muestral y no censal, de manera que las comunidades autónomas elegirán una serie de centros para hacer esta prueba y no tendrán que realizarla todos los alumnos obligatoriamente como el curso pasado cuando se realizó por primera vez. No obstante, el decreto-ley señala que esto no impide para que si alguna administración autonómica quiere someter a todos sus estudiantes a la evaluación, lo pueda hacer.

La evaluación final de la ESO también será muestral, participando únicamente en ella el alumnado matriculado en 4º que haya sido seleccionado por la Administración educativa; se limitará a las materias troncales generales del último curso y no a las de toda la etapa, no tendrá efectos académicos ni los resultados constarán en el expediente académico del alumno examinado.

La 'reválida' de 2º Bachillerato sólo la tendrán que realizar los alumnos que quieran ir a la Universidad porque esta prueba sustituye a la antigua Selectividad. No tendrá otros efectos académicos que los del acceso a las enseñanzas de Grado y se limitará a las materias troncales generales del último curso y las materias troncales de opción para subir nota, y no a las de 1º y 2º como establece la LOMCE.

LA NUEVA SELECTIVIDAD

Las características, fechas y contenidos de estas pruebas se regularán a través de una orden ministerial, que se encuentra en fase de borrador, cuyo contenido lo debatirá la próxima semana la comunidad educativa en el Consejo Escolar del Estado, órgano consultivo por el que tiene que pasar toda la normativa en materia de enseñanza.

No obstante, este decreto incluye algunos aspectos de la 'reválida' de Bachillerato. La calificación obtenida en la prueba que realicen los alumnos que quieran acceder a la universidad será la media aritmética de las calificaciones numéricas de cada una de las materias generales del bloque de asignaturas troncales expresada en una escala de 0 a 10 con dos cifras decimales y redondeada a la centésima.

La calificación para el acceso a estudios universitarios de este alumnado se calculará ponderando, como hasta ahora, un 40% la calificación de la prueba señalada en el párrafo anterior y un 60% la calificación final de la etapa. El resultado de esta ponderación tiene que ser igual o superior a 5 puntos para entrar a la Universidad.

La calificación obtenida en cada una de las materias de opción del bloque de asignaturas troncales de la prueba señalada anteriormente podrá ser tenida en cuenta para la admisión a las enseñanzas universitarias oficiales de Grado cuando tenga lugar un procedimiento de concurrencia competitiva.

Las administraciones educativas, en colaboración con las Universidades, que asumirán las mismas funciones y responsabilidades que tenían en relación con las Pruebas de Acceso a la Universidad, organizarán la realización material de la prueba señalada en el párrafo anterior para el acceso a la Universidad. No obstante, cada administración educativa podrá delimitar el alcance de la colaboración de sus universidades en la realización de la prueba. 

TÍTULOS DE ESO Y BACHILLERATO DESDE FP Y FP BÁSICA 

El decreto también regula otro de los acuerdos alcanzados entre el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas relativos a los títulos de ESO y Bachillerato. Así, establece que los alumnos que se encuentren en posesión de un título de Técnico o de Técnico Superior de Formación Profesional o de Técnico de las Enseñanzas Profesionales de Música o de Danza podrán obtener el título de Bachiller cursando y superando las materias generales del bloque de asignaturas troncales de la modalidad de Bachillerato que el alumno elija. 

Además, los alumnos que obtengan un título de Formación Profesional Básica podrán obtener el título de Educación Secundaria Obligatoria, siempre que, en la evaluación final del ciclo formativo, el equipo docente considere que han alcanzado los objetivos de la Educación Secundaria Obligatoria y adquirido las competencias correspondientes.

La negociación entre los grupos parlamentarios para sustituir la Lomce por otra ley educativa no comenzará hasta el próximo mes de enero, ya que el Pleno del Congreso de los Diputados no tiene previsto ratificar su creación hasta la sesión plenaria del 20 de diciembre.

Una vez que la creación de esta Subcomisión finalice su tramitación en la Cámara Baja, ésta comenzará a organizar su método de trabajo para intentar realizar en el plazo de tres meses un diagnóstico del sistema educativo previo al Pacto Social y Político por la Educación, que quiere alcanzar el Gobierno de Rajoy seis meses después.

El impulso para la creación de esta Subcomisión reunió a los principales grupos políticos, excepto a Podemos, que aprobaron el 1 de diciembre su constitución. La petición para su formalización reunió las firmas del PP, PSOE y Ciudadanos, que cedieron en sus posiciones para que este acuerdo se inicie en un clima de consenso.

Antes de comenzar a negociar el pacto, el Gobierno, como gesto de buena voluntad, retiró el efecto académico de las reválidas y consensuó con las comunidades autónomas los nuevos criterios para su realización. Un contenido se cerró con la aprobación, por parte del Consejo de Ministros, del decreto ley que las regula y que tendrá que ser convalidado por el Congreso

DECRETO LEY DE LAS REVÁLIDAS

Ello supone que estas pruebas de evaluación no servirán para pasar de curso, como marcaba la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), modificándose el calendario de implantación. Igualmente, el decreto refleja el carácter muestral de las pruebas, la eliminación de los ránkings y el contenido de las pruebas que se redactarán con las asignaturas troncales de 4 de ESO y de 2 de Bachillerato.

PREGUNTAS TIPO TEST

Tres son los puntos importantes de esta Orden. La primera es la limitación, por parte del Ministerio, de las preguntas tipo test. Al menos un cincuenta por ciento de las preguntas tienen que ser abiertas o semiabiertas.

La segunda cuestión de interés es que se deja en manos de las regiones si la prueba de inglés es oral o escrita.

Y la tercera se refiere a la puntuación. La prueba de Bachillerato se examina sobre cuatro asignaturas más dos para subir nota, con una puntuación de 0 a 10 puntos. Se puede subir nota, hasta 14, ya que la universidad donde se quiere estudiar puede elegir dos asignaturas que considere prioritarias para determinar la admisión o no del alumno, subiendo la nota. 

Fuente periodística: Europa Press (http://www.europapress.es/sociedad/educacion-00468/noticia-cambios-revalidas-lomce-entran-vigor-manana-20161210102634.html)

7 de diciembre de 2016

Nota de prensa de CEAPA sobre los resultados de la prueba PISA 2015

CEAPA considera que los resultados que se han conocido, de una prueba tan cuestionada como PISA, solo nos deben servir para saber que la gestión del modelo educativo que tenemos perpetúa las desigualdades de origen y que debemos cambiarlo por un nuevo modelo educativo centrado en el alumnado.

CEAPA considera que los datos conocidos el 6 de diciembre de la tan cuestionada prueba PISA deben leerse con sumo cuidado para no entrar en valoraciones subjetivas inadecuadas. El triunfalismo de un Ministerio de Educación que trata de adjudicarse unos éxitos que no existen, es un mal camino que repite la mala praxis política que sufrimos los ciudadanos y ciudadanas de este país.

Los resultados reales son:

Seguimos en los mismos valores, es el resto de Europa la que ha descendido en sus datos, por lo que nuestro sistema educativo está estancado.

El nivel sociocultural y económico de la familia es el factor más determinante a la hora de explicar los resultados y eso se evidencia en la situación de las diferentes Comunidades Autónomas y de las distintas zonas dentro de cada una de ellas.

La repetición escolar sigue siendo una lacra de nuestro sistema educativo, luego nuestra cultura de la evaluación es profundamente equivocada.

El alumnado de las familias con menor nivel sociocultural y económico tienen cinco veces más probabilidades de repetir curso y fracasar en sus estudios.

Una cuestión que debe quedar clara es que el alumnado que ha sido evaluado en esta ocasión, también ha cursado todas sus enseñanzas con el formato LOE. Por tanto, la LOMCE no es la artífice de mantener los resultados que tenemos, ni de que ahora nos situemos más arriba en los famosos ranking de PISA. El Ministerio de Educación no debería sacar pecho de los datos porque no le corresponden.

Y, si sufrimos recortes desde hace ya casi una década, ¿cómo se explican los datos actuales? Sencillo, los centros educativos y, de manera muy especial, las familias, estamos compensando los efectos de esos recortes.

Nuestro modelo educativo está basado en una escuela que delega gran parte de la tarea educativa en las familias, obligando a éstas a compensar en casa las graves deficiencias de un sistema que no garantiza la igualdad de oportunidades con la actividad diaria que se desarrolla en los centros educativos.

La política de los deberes escolares y que las madres y los padres seamos segundos profesores en nuestras casas, tiene dos consecuencias directas que se vuelven a demostrar:

Los resultados dependen directamente de lo que suceda en casa, condicionando él éxito del alumnado al nivel sociocultural y económico de sus familias y al apoyo que éstas puedan dar a sus hijos e hijas.

Si este apoyo no puede darse, o no es suficiente para compensar lo que la escuela no hace, el alumnado tiene todas las papeletas para descolgarse en su progreso educativo y fracasar.

Lo anterior se redondea con una equivocada cultura de la evaluación, que está basada en sancionar al que tiene dificultades y primero obligarle a ir repitiendo algún curso y luego, con el tiempo, a que fracase y abandone sus estudios.

Es urgente que cambiemos el sistema educativo, pero no para mantener la LOMCE y que sus efectos perversos lleguen del todo al sistema educativo, sino para caminar en sentido contrario y avanzar hacia un modelo educativo que ponga en el centro del sistema al alumnado y sus necesidades.

Que la escuela compense de verdad las desigualdades de origen exige que el proceso educativo quede asegurado en los centros educativos, por lo que la cultura de delegar en las familias el éxito de dicho proceso mediante los deberes escolares y el apoyo familiar al currículo formal debe terminar de forma inmediata.

Los deberes escolares son la mayor fuente de generación de fracaso escolar y abandono educativo y hasta que esta sociedad no lo asuma y cambie su forma de proceder, no podremos mejorar realmente nuestro sistema educativo.

Junto a esto, la cultura de la evaluación debe sufrir un cambio radical, pasando de ser una forma de evaluar que sanciona y expulsa del sistema educativo al que tiene algún problema que explica su proceso educativo, a una cultura de evaluación formativa que ayude al alumnado a descubrir sus debilidades y le ofrezca soluciones para superar dichas debilidades.

Por supuesto, una evaluación justa pero real del sistema educativo en su conjunto y de la función docente en particular es una tarea inaplazable. Evaluar al alumnado no es evaluar ni el sistema ni la función docente.

Y, claro está, es también imprescindible revertir urgentemente los recortes experimentados en educación porque todo apunta a que no solo nos hemos frenado sino que estamos empezando seriamente a retroceder para volver a indicadores de hace décadas en muchos aspectos. En nuestro país aún no se notan por el gran esfuerzo que realizan diariamente las familias y los centros educativos, pero en el resto de Europa ya se visualizan con retrocesos porque este nivel de implicación de la Comunidad Educativa que tenemos en nuestro país no es tan sencillo de encontrar en otros.

Pero todo lo anterior no debe hacerse porque lo diga PISA, sino porque lo decimos desde hace mucho tiempo las organizaciones que componemos la Comunidad Educativa. PISA solo demuestra que llevamos razón cuando lo repetimos constantemente.

¿Nos ponemos a ello o seguimos jugando a pactos ficticios en los despachos del Congreso de los Diputados y las sedes de los partidos políticos?

CEAPA Madrid, 7 de diciembre de 2016

5 de diciembre de 2016

¿Qué es el informe PISA? Cinco claves

No hay sistema educativo que se precie que no sea evaluado cada tres años por PISA, el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (Program for International Student Assessment, en inglés). Es casi una cuestión de prestigio. 

La publicación de los resultados de este vasto informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es el gran el acontecimiento educativo mundial, un referente para gobiernos, escuelas y familias y, sobre todo, una potente guía que está decidiendo cómo hay que enseñar a las futuras generaciones. Este año toca un nuevo PISA. El día de la publicación es el martes 6 de diciembre, y la expectación es alta. 

¿CUÁNTOS ALUMNOS LA HACEN?

El informe que se conocerá ahora es el correspondiente a las pruebas que medio millón de estudiantes de 15 años de 72 países distintos realizaron en la primavera del 2015. Los estudiantes que se someten a estos exámenes son elegidos de forma aleatoria en centros educativos seleccionados también de forma muestral. 

En Catalunya, por ejemplo, la muestra incluyó a unos 2.000 estudiantes de 52 institutos. El examen se realizó entre el 8 de mayo y el 5 de junio del 2015. Los centros participantes, de distintas tipologías, representaban de forma proporcionada a todo el sistema educativo catalán.

¿CÓMO ES LA PRUEBA?

La evaluación, según explica la OCDE, la diseñan expertos de todo el mundo. “Desde que se empezaron a realizar las pruebas en el año 2000, han participado en su confección especialistas de las 80 economías que forman parte del organismo”, dice la entidad, que insiste en que el test está concebido de tal modo que “se puede hacer en cualquier lugar del mundo”. Este año todas las pruebas se han hecho en ordenador. 

¿PARA QUÉ SIRVE?

El objetivo de la evaluación es ver si los estudiantes (en España, alumnos de cuarto de ESO) son capaces de aplicar en la vida real lo que han aprendido en la escuela. Es el conocido como aprendizaje por competencias, que en los últimos años se ha impuesto (por obra y gracia de PISA) en casi todo el mundo.

¿QUÉ EVALÚA?

Las pruebas, un examen de dos horas de duración, evalúan sobre las asignaturas instrumentales de Ciencias, Comprensión Lectora y Matemáticas y, este año por primera vez, también sobre aspectos que van más allá de los conocimientos teóricos como es la capacidad de los alumnos para resolver problemas colaborativos. En algunos países, a los estudiantes también se les ha examinado de cultura financiera.

¿QUÉ CONDICIONANTES SE TIENEN EN CUENTA?

Las pruebas son completamente anónimas, “porque no se evalúa al alumno, sino al sistema en el que está siendo educado”, insiste la OCDE. Al final del test, los estudiantes deben responder también a un grupo de preguntas denominadas de contexto, en las que se les interpela sobre su familia, su escuela y sus profesores y que sirven para que los expertos puedan afinar las conclusiones del estudio, por grupos culturales o socioeconómicos.